En todo equipo hay atletas que no compiten por distintas razones: están empezando, no alcanzaron el nivel técnico, tienen ansiedad escénica o simplemente decidieron enfocarse en el entrenamiento. Y aunque no estén en el escenario o la cancha, su motivación sigue siendo vital para mantener el espíritu del grupo.

Aquí te damos algunas ideas para mantenerlos motivados y comprometidos:
- Establece metas personales claras: trabaja con ellos en pequeños objetivos semanales o mensuales (como mejorar un elemento técnico, aumentar su flexibilidad o dominar una rutina). Al ver avances concretos, se sentirán orgullosos.
- Dales visibilidad: hazles saber que su esfuerzo también se reconoce. Puedes incluirlos en la “atleta destacada del mes” o compartir sus logros en redes.
- Inclúyelos en la experiencia competitiva: invítalos a acompañar al equipo como parte del staff, ayudando con calentamientos, uniformes, tiempos o logística. Ver de cerca la competencia los conecta emocionalmente.
- Fomenta un rol activo en el equipo: algunos pueden encargarse de preparar playlists, tomar fotos, ayudar a los más nuevos o ser mentores en prácticas.
- Haz actividades donde todos tengan protagonismo: dinámicas de integración, juegos cooperativos o retos grupales donde el foco no sea la competencia, sino el compañerismo.
No se trata de forzarlos a competir, sino de cultivar su amor por el deporte y por el equipo. Cuando un atleta se siente valorado, permanece motivado, compita o no.
